Yoga prenatal: una secuencia del suelo pélvico para facilitar el trabajo de parto y el parto

La mayoría de las mujeres saben que deberían fortalecer su suelo pélvico pero alargarlo. Si. Pruebe esta práctica de 10 pasos para músculos fuertes y flexibles que apoyen el parto, sus órganos vitales e incluso su vida amorosa.

El embarazo, el trabajo de parto y el parto son algunos de los mayores desafíos que enfrenta el cuerpo de una mujer en su vida, pero un piso pélvico fuerte y flexible puede minimizar muchas de las molestias del embarazo y facilitar el parto. La mayoría de las mujeres saben que la fuerza del suelo pélvico es importante, pero muchas de nosotras no somos conscientes de que estos músculos (incluso los de los yoguis) no sólo son débiles sino tensos. Y es esencial abordar la tensión de los músculos antes de intentar fortalecerlos.

Los músculos tensos del suelo pélvico suelen ser un síntoma de falta de respiración profunda. Cuando no respiramos completamente, el suelo pélvico no se estira. Permanece en su estado reducido y contraído. Con el tiempo, los músculos se vuelven más rígidos, lo que dificulta su estiramiento sin un esfuerzo concertado. Y dado que el suelo pélvico es la matriz que sostiene nuestros órganos vitales, queremos que sea lo más fuerte y largo posible. Sin mencionar que su fuerza y ​​elasticidad también juegan un papel importante en la capacidad de una mujer para alcanzar el orgasmo. ¡Es una importante red de músculos!

Como la mayoría de las mujeres, durante mis tres embarazos, me dijeron que "hiciera mis ejercicios de Kegel" para fortalecer mi piso pélvico, que solo usaba los músculos que "detienen el flujo de orina". Sin embargo, mi práctica religiosa de los ejercicios de Kegel nunca detuvo el flujo de orina mientras estaba embarazada, o después. De hecho, siempre necesitaba llevar ropa extra por si estornudaba o me reía demasiado. ¡No fue hasta después de mi tercer bebé que aprendí las acciones que debía hacer un kegel!

La combinación de longitud y fuerza en el piso pélvico crea músculos con gran integridad para sostener al bebé además de todos los órganos que descansan sobre él. Estos músculos fuertes, junto con el glúteo medio, se utilizan durante la segunda etapa del parto (empujar) y son responsables de ayudar a que los huesos de la pelvis se vuelvan a unir después del parto. Utilice las siguientes posturas para desarrollar la fuerza y ​​flexibilidad de estos músculos y dejar a mamá con una pelvis sana y feliz.

Diez pasos para un suelo pélvico fuerte y flexible

Alargar: Respirar en las costillas laterales.

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